
Rodar con tu propio coche en circuito es una de las experiencias más intensas que hay. Pero también es fácil caer en una rutina: vas, das tus tandas, vuelves a casa y la siguiente vez haces más o menos lo mismo. Con método, cada track day puede ser un paso adelante.
En circuito con coche propio la seguridad no es negociable. Antes de buscar tiempo trabajamos lo básico: posición al volante, dónde mirar, cómo leer las banderas y cómo compartir pista con otros coches. Ir rápido empieza por ir tranquilo y con margen.
Una progresión ordenada es también la forma más rápida de mejorar. Subir el ritmo poco a poco, con objetivos claros en cada tanda, evita sustos y te permite entender lo que hace el coche.
Los problemas más habituales en track days son siempre los mismos. Falta de referencias fijas, de modo que cada vuelta frenas en un sitio distinto. Frenadas tímidas que se alargan hasta dentro de la curva, o frenadas bruscas que desestabilizan el coche. Entradas demasiado rápidas que obligan a corregir en el paso por curva y arruinan la salida.
Trabajamos con referencias claras para la frenada, el punto de giro y el vértice, y con una técnica de frenada progresiva que te permita frenar más tarde y con el coche estable. Cuando eso está consolidado, la consistencia llega sola.
El vídeo onboard es la base del análisis: revisamos tus tandas curva a curva y vemos dónde dudas, dónde corriges y dónde pierdes la salida. Si tienes telemetría, la usamos para medir velocidades, puntos de frenada y diferencias entre vueltas, y para comprobar con datos si una corrección ha funcionado.
Con todo eso preparamos cada track day con un plan concreto: qué trabajar en cada tanda, qué mirar después y qué cambiar en la siguiente. Así no vuelves a casa solo con buenas sensaciones, sino sabiendo exactamente qué has mejorado y qué toca a continuación.
No. Si es tu primer track day, empezamos por la seguridad, las referencias y una progresión ordenada. Si ya tienes experiencia, vamos directos a lo que te frena.
Sí. La técnica de base es la misma; lo que cambia es cómo se adapta a tu coche concreto. En el diagnóstico me cuentas qué coche usas.
Con un vídeo onboard ya podemos trabajar. Si tienes un registrador de datos o una aplicación de telemetría, mejor, porque permite afinar más el análisis.
El coaching es online y presencial según el caso: el análisis se puede hacer a distancia y, cuando hace falta, te acompaño en pista. Tras el diagnóstico gratuito te propongo un plan y un presupuesto a medida.
Haz el diagnóstico gratuito →Al enviar el formulario aceptas la Política de privacidad.